AVISO

Voy a hacer cambios en el blog así que es muy probable que haya enlaces rotos y etiquetas perdidas. Hasta que acabe, moverse por aquí será complicado. Siento las molestias.


miércoles, 28 de enero de 2015

Día uno: Apocalipsis zombie

Iniciativa "Día Uno"

Ya era hora de que publicara este relato. Lo empecé el fin de semana anterior y no lo he terminado hasta esta tarde (cosa que no tendría que haber hecho pues mañana tengo examen de literatura). Ahora que me estoy tomando un respiro antes de seguir estudiando, aprovecho para publicarlo. 
Espero que os guste ^.^
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Día uno:

Vine a Galway para pasar el mes de julio rodeada del paisaje verde tan característico de Irlanda y a aprender inglés. Creí que sería fantástico, estaba emocionada con ver esos acantilados tan famosos, incluso pensé en mil cosas diferentes que podrían ocurrirme; pero nunca habría imaginado esto.

Hasta hace unos días todo había transcurrido con normalidad, nadie esperaba algo así. Creo que por eso la masacre fue tan grande: porque nadie estaba preparado.

domingo, 25 de enero de 2015

¡Primer reto! - Un libro, un género

¡Hola cuentistas!

He visto que todos os apuntáis a un montón de retos, pero ninguno terminaba de convencerme del todo. Hasta que he visto este en La estantería de Helena.


Como bien dice el título, este reto consiste en leer al menos un libro de cada género. Helena ha creado este reto para ampliar sus horizontes en la lectura, algo que a mí también me vendrá muy bien, así que no he dudado en apuntarme.

sábado, 24 de enero de 2015

Iniciativa "Día Uno" - El tridente literario

¡Hola cuentistas! 
Quiero presentaros la iniciativa de Toni, del blog El tridente literario



Consiste en escribir un relato, en forma de diario, en el que explicas un día de tu vida. Pero la cosa no acaba ahí, sino que es Toni el que nos dirá una situación y nosotros deberemos imaginar todo lo que nos podría ocurrir ese día.
El relato puede ser tan largo (o corto) como queráis, ya que esta iniciativa está pensada para disfrutar de la escritura.

miércoles, 14 de enero de 2015

Book Tag: Apocalipsis zombie


Hola a todos!! He visto este Tag por muchos blogs, pero los que me han animado a participar han sido Francis (Narradores de sueños) y Gleinsmar (La dulce agonía de leer). 
Espero que os guste y que os animéis a participar también ^.^


1- ¿Qué tres personajes literarios tendrías en tu equipo?

A Dos, del libro Enclave. Es muy valiente, está acostumbrada a luchar contra algo parecido a los zombies y es una superviviente nata. ¿Quién no querría tenerla en su equipo?

También reclutaría a Rincewind porque, aunque como mago es un fracasado y además es bastante cobarde, tiene tanta suerte y ha burlado a la muerte tantísimas veces que estoy segura de que sería como nuestro amuleto.

Y por último... ¡quiero a Newt y a Finnick! Si si, son dos, pero creo que estos dos chicos tan adorables deberían ir en pack. ¿Que por qué los quiero reclutar? Pues porque alguien debe mantener la moral en el equipo, y ellos lo harían seguro.

2- El objeto a tu izquierda es el única arma que tienes, ¿cómo de jodida estás?

lunes, 12 de enero de 2015

Madre Luna


<<Vas a salir??>>, tecleó Kim en el móvil.
<<No, stoy en Sari, qdamos mñana??>>, respondió al cabo de un rato Sonia.
<<Sta bien>>


Kim resopló y se dejó caer sobre el sofá. Julia y Pablo estaban entrenando a baloncesto, Nuria tenía que cuidar de su hermana pequeña, Edu estaba estudiando filosofía y Sonia había ido a Sariñena. Resumiendo: no quedaba nadie en el pueblo con quien salir a dar una vuelta. Resopló una vez más y dejó que su cuerpo se escurriera hacia abajo, con lo que consiguió colocar su cuello en una mala postura y que un calambre le recorriera la espalda. Se irguió molesta y se frotó la nuca. Vio el mando de la televisión delante de ella, pero cuando alargó la mano para cogerlo, una perrita blanca con manchas marrones apareció corriendo en el salón y apoyó el hocico en las rodillas de su dueña.



-Está bien, Luca- dijo Kim con una sonrisa tierna- Vamos a pasear.

jueves, 8 de enero de 2015

El secreto de Diana


AVISO IMPORTANTE:
 Este microrrelato es la continuación al texto "Lo que no pude decirte", el cual recomiendo leer antes de pasar a este. Pero si no os apetece hacerlo, sabed que he intentado que este escrito tenga sentido por sí solo.
Un abrazo
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Cayó de rodillas al suelo, vencida. Soltó una exhalación y se arrastró hasta la cama, donde el cuerpo de Trevor yacía sin vida. Le cogió la mano, apoyó su rostro en la palma, ya fría, y dejó caer las lágrimas, que resbalaron por su mejilla y continuaron por el antebrazo pálido del chico.

Diana murmuraba súplicas sin sentido y maldecía la muerte de su amigo. Movía la cabeza de un lado para otro, intentando negar la realidad, y de vez en cuando rozaba con los labios la muñeca de Trevor, deseando que éste le devolviera la caricia.

Pero, ¿a quién quería engañar? No lo consideraba un amigo. Le gustaba Iván, pero a quien amaba era a Trevor. Tendría que habérselo dicho antes, no debería haber pretendido esperar a que mejorara. Había sido una estúpida y ahora pagaba las consecuencias.

El aire de la habitación era denso, pesaba en sus pulmones; y cada segundo que pasaba abría más la brecha en su corazón, que no tardó en romperse en cientos de pedazos que se le clavaron en el alma como puñales. Siguió sollozando y dejando caer dos ríos salados sin control. De vez en cuando se agitaba para recuperar el aliento o sorbía la nariz; y luego volvía a su posición y reanudaba los lamentos. 

Permaneció ahí quieta, bañándose en pena. Sin comer ni hacer nada que no fuera suplicar un imposible: <<Vuelve, por favor>>.

Teresa

domingo, 4 de enero de 2015

Lo que no pude decirte




No puedes elegir cuándo y dónde vas a morir.
Sólo puedes decidir cómo vas a vivir.
(Joan Baez)

<<Aquel claro era más espacioso que el anterior, y en el centro había una casa en estado ruinoso. No debí acercarme, pero tenía mucha sed y ya no me quedaba agua. Quizá había alguien allí que pudiera ayudarme. De repente, los bandidos me atacaron. Me defendí y conseguí escapar con vida y un corte en el costado como recordatorio.>> 

Los pulmones me arden y siento las piernas entumecidas. Estoy muy cansado, pero tengo que seguir corriendo, tengo que llegar hasta Diana y decírselo.

Por fin puedo ver el pueblo. Me fuerzo a ir más deprisa y pronto dejo atrás los árboles del bosque para adentrarme en las calles. El cansancio me obliga a moverme con torpeza y tropiezo varias veces con mis propios pies; pero consigo mantener el equilibrio y no caer al suelo. La gente me mira perpleja y algunos intentan ayudarme, pero los evito y sigo avanzando; no puedo tardar más, tengo que ver a Diana. Quiero ver su sonrisa y oír su voz. Quiero estar a su lado y decirle lo que tanto me ha costado comprender: la amo. No soporto que se fuera con Iván, la necesito a mi lado. Voy a recuperarla.