AVISO

Voy a hacer cambios en el blog así que es muy probable que haya enlaces rotos y etiquetas perdidas. Hasta que acabe, moverse por aquí será complicado. Siento las molestias.


lunes, 12 de enero de 2015

Madre Luna


<<Vas a salir??>>, tecleó Kim en el móvil.
<<No, stoy en Sari, qdamos mñana??>>, respondió al cabo de un rato Sonia.
<<Sta bien>>


Kim resopló y se dejó caer sobre el sofá. Julia y Pablo estaban entrenando a baloncesto, Nuria tenía que cuidar de su hermana pequeña, Edu estaba estudiando filosofía y Sonia había ido a Sariñena. Resumiendo: no quedaba nadie en el pueblo con quien salir a dar una vuelta. Resopló una vez más y dejó que su cuerpo se escurriera hacia abajo, con lo que consiguió colocar su cuello en una mala postura y que un calambre le recorriera la espalda. Se irguió molesta y se frotó la nuca. Vio el mando de la televisión delante de ella, pero cuando alargó la mano para cogerlo, una perrita blanca con manchas marrones apareció corriendo en el salón y apoyó el hocico en las rodillas de su dueña.



-Está bien, Luca- dijo Kim con una sonrisa tierna- Vamos a pasear.


Eran las seis de la tarde pero, al ser invierno, ya había oscurecido. Por no hablar de la niebla, que absorbía las casas y apenas dejaba paso a la luz de las farolas. Luca tiró de la correa para meter prisa a Kim y ésta empezó a caminar. La calle estaba desierta, algo normal en ese pueblo, y pronto llegaron a la carretera, húmeda por la niebla, que marcaba la frontera. La cruzaron y caminaron unos metros hasta dar con un camino que se internaba entre los campos de cultivo.

Al pisar la tierra, Kim se agachó junto a Luca y le colocó su luz intermitente de la bicicleta en el collar antes de soltar el gancho de la correa.

-No quiero que te pierdas con toda esta niebla- le susurró acariciándole tras la oreja. 

La perra salió corriendo eufórica y empezó a olisquear los mismos rincones por los que pasaba siempre. El mismo seto, el mismo agujero, el mismo tractor abandonado… siempre igual. 

Kim, por otro lado, se colgó la correa al hombro y siguió el camino sinuoso mientras observaba los pinos a la izquierda del camino y los campos sembrados a la derecha. Las ramas no empezaban a crecer hasta los cuatro metros de altura y la niebla se deslizaba entre los troncos con delicadeza, como si de espíritus perdidos se tratara. Cada vez que pasaba por debajo de un árbol, las gotas de niebla condensada se precipitaban sobre ella. Llueven nubes, pensó. Y su mente comenzó a hilar distintas escenas de una historia que inventaba sobre la marcha. Típico de los escritores, crear sin importar dónde se encuentren ni la hora que sea.

No muy lejos, veía una luz roja que flotaba de un lado a otro.

-¡Luca!- llamó. Y la luz se detuvo al instante y empezó a acercarse hacia ella rápidamente. 

Cuando llegó a su lado, Kim la acarició y se aseguró de que la linterna seguía bien sujeta; no quería perderla. Pronto llegaron al camino de asfalto que conducía hasta el pantano; y Luca corrió hacia la hilera de setos que había a la izquierda para buscar cualquier rastro de un gato.

Al cabo de unos minutos, Kim despertó de sus pensamientos y se dio cuenta de que había perdido de vista la luz roja. Llamó a su perra, y al no verla por ninguna parte, la llamó de nuevo. Y luego otra vez más, pero Luca seguía sin aparecer. La buscó entre los setos y siguió llamándola temiendo que se hubiera alejado demasiado persiguiendo un gato. Entonces, escuchó un lamento agónico y gemidos en algún lugar delante de ella. Un escalofrió le recorrió el cuerpo al mismo tiempo que lo hacía una terrible corazonada: Luca.

Echó a correr sin pensarlo por el camino de asfalto, todo recto, sin saber muy bien qué esperar. Por favor, que esté bien, se repetía una y otra vez. La niebla era cada vez más espesa y le costaba diferenciar su entorno; ya no sabía cómo de lejos estaba del pueblo, se había desorientado por completo. 

Una luz roja apareció de repente a dos metros de ella y tuvo que frenar de golpe para no pisarla. Se agachó jadeando y la recogió. Tenía la correa de goma rota, por eso se había desprendido del collar de Luca. Entonces, escuchó unos pasos apresurados delante de ella. 

-¿Luca?- pensó en voz alta al distinguir el roce de unas garras arañando el asfalto.

Se incorporó despacio y entornó los ojos para buscar entre la niebla pero, cuando consiguió distinguir una forma, ya era demasiado tarde. Un gran lobo de pelaje gris y erizado, ojos amarillo brillante y con el hocico manchado de sangre, surgió de la niebla. La saliva caía en espuma por los belfos del animal; y el horror que sintió Kim le recorrió la garganta y encontró la salida en su boca, con un grito desgarrador y aterrado. El animal se abalanzó sobre ella sin miramientos y le arrancó la cara de un mordisco. 

Un hombre que paseaba por las afueras del pueblo escuchó el grito desesperado y detuvo la marcha. Reunió a un grupo de gente para ir a ayudar a quien lo necesitara, pero la niebla les impidió llegar a tiempo y sólo encontraron el cadáver desmembrado de una joven y, pocos metros más allá, la pata delantera de un perro blanco.

Eran las seis y media de la tarde. La niebla se cernía sobre el cuerpo mutilado y recogía el vapor de la sangre caliente. Y por encima de las nubes, colgada del firmamento, la luna llena observaba con orgullo la escena. Pues una madre siempre se enorgullece de los logros de sus hijos.

Teresa

20 comentarios:

  1. Muy buena entrada, gracias por compartirlo <3

    ResponderEliminar
  2. Ay :C
    Lo peor es que me da mas lastima por la pobre Luca.
    Como siempre, un relato escrito de forma impecable :3
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya jajjaja Me alegro de que te haya gustado, un beso, Mar!

      Eliminar
  3. Empecé leyendo este pensando en el típico relato de la joven aburrida. Pero me ha encantado por muchar razones: por la manera en la que expresas lo que siente un dueño por su animal, por lo que le preocupa. Por esta frase: "Típico de los escritores, crear sin importar dónde se encuentren ni la hora que sea", <3 expresado a la perfección. Y sobre todo por el final, el último párrafo... impecable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Uhh muchas gracias Laura. Me alegro de haber conseguido transmitir justo eso jajaja. Un beso enorme!!

      Eliminar
  4. Que gore¡¡¡ creía que iba a ser una ñoñada y me has dejado espatarrao¡¡ fantástica guantada sin mano (zass en toda la boca). Me ha encantado.. un final muy impactante... muy bien escrito...felicidades¡¡¡ quiero más¡¡¡

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Francis!!! Qué bien que te ha gustado XD, y cuántos ánimos me das jajaja, un besazo!!!!

      Eliminar
  5. ¡Hola teresa!

    Puedo decir que no me esperaba el final del relato jajaja, fueste de menos a más, estuvo genial, muy buena narración. Los relatos con animales siempre me tienden a gustar, aunque este me dio mucha pena, jajaja, casi sufrí más por el perro (que mala soy)

    Besicos y gracias por el relato :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me daba miedo que el principio aburriera, pero me alegra que te haya gustado igualmente. A mí también me gusta meter algún animal siempre que puedo XD, y tranquila, ya me han dicho otros que les da más pena la perrita que la chica!!! Un besoo

      Eliminar
  6. Terrible historia! ¿Cómo le vas a hacer eso a esa pobre piba?
    Muy bueno y sorprendente. No me esperaba eso para nada. Gran trabajo, Teresa.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Raúl ^^ La verdad es que esto es todo lo que se me pasó por la cabeza el sábado por la tarde cuando fui a pasear a mi perra. Adivina: Kim soy yo y mi perra es Luca. Jajajaja, me he matado a mí misma... que penoso XD.
      Me alegra que pienses eso, cuando lo publiqué en el blog me acordé de tus relatos cortos de perros rabiosos/ licántropos.
      Un saludo!!

      Eliminar
  7. Teresa, Teresa... Tan cruel y sangrienta como siempre JAJAJAJA XD No, en serio, me ha gustado mucho. Y siento discrepar con la mayoría pero a mí me ha dado más pena la chica. A ver, es que el lobo le arranca la CARA. Repito, que bestia eres :3 Me encantan estos relatos cortos que escribes y la verdad es que los admiro, a mí nunca se me ocurren ideas que puedan desarrollarse en solo unas páginas... Ojalá pudiera -.-'' JAJA.

    Mi inspiración está ocupada en otros menesteres ahora mismo por lo que no puedo comentarte nada demasiado original, de modo que espero volver a leerte pronto yyyyy un beso :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja, lo siento, no puedo evitarlo XD Y menos mal que te da pena la chica!! Porque en realidad Kim soy yo, y esta es la paranoia que me montó el sábado pasado cuando paseaba a mi perrra.
      Muchas gracias por tus palabras, acabas de inflarme el ego jajaajaja.

      Tu comentario ha sido perfecto, no te preocupes XDXD Un beso enorme y hasta pronto!!!

      Eliminar
  8. Ya hay versión radiorelato de este cuento.... Felicitaciones Teresa !!

    http://bit.ly/1yFUwhY

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Oh, vaya, no me lo esperaba. Muchas gracias, ahora lo voy a escuchar ^^

      Eliminar
  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  10. Con lo que me gusta a mi todo esto...

    ¡Muy bien! Me ha gustado bastante, con un desarrollo agónico en el que cada palabra que narraba la historia hacía más fácil la imagen visual. Desde ya me pongo a leer tus otras entradas :)

    ResponderEliminar